Huergas, su historia (II parte). La leyenda.
Martes, Junio 13th, 2006Antes de seguir con los datos históricos del pueblo me apetece contar la leyenda que tiene Huergas. Os recuerdo que es una transcripción del Libro Apuntes para la historia del municipio de Gordón del Dr. Francisco Escobar García.
Es célebre Huergas por su fuente, de aguas tan saludables y abundantes, que ella sola las proporciona para las cuatro públicas de la localidad y para el servicio de agua corriente en los domicilios, no solamente en la Villa, sino también en el Millar y en los chalets y fincas de recreo.
Existe una leyenda en torno a esta abundante vena de agua, según la cual, habiendo adivinado Juan el mudo, vecino de Pontedo en las montañas de Cármenes, que el agua de Huergas procedía del río de aquel pueblo, ideó el modo de cobrar por ellas un canon. Para ello, tapó con pieles de buey cosidas las hendiduras del lecho del rio por donde se filtraba el agua para Huergas.
Enterados los vecinos de esta villa de que solamente Juan el mudo sabía el secreto, le pagaban una cantidad para que les diera agua. Una vez lograron los de Huergas lo que en muchas otras no habían conseguido: que Juan el mudo les visitase, como de costumbre, para cobrar el impuesto, sin haber cortado previamente el agua.
Y fue su perdición, pues le dieron muerte. Como nadie sabía, más que él, los lugares de las hendiduras rocosas del lecho del rio de Pontedo donde habían de extenderse las pieles de los bueyes, cesó para siempre el peligro de quedarse Huergas sin el precioso y abundante líquido.
Una bonita leyenda. Lamentablemente en Huergas cada vez manan muchos menos manantiales. Esto será a causado, seguramente, por la ausencia de grandes nevadas como las de antaño, y por la destrucción de algunos cauces subterraneos debido a las excavaciones mineras en la zona.
Quizás ahora veamos muy lejano el momento en el que en esta zona pueda haber escasez de agua pero quizás vaya siendo el momento de pensar o apoyar iniciativas como las que plantea McLera en su blog (La Zorrera)
Somos pocos y estamos dispersos, pero no debemos olvidar que si nosotros no hacemos nada por nuestra tierra, nadie lo va a hacer…
